… Y después de tantos años como un beso puede devolverte el amor?
Con que fuerza me hizo desearte en ese momento, hacerte mía?
No! si me consumiste el aliento,
me sentí tan indefenso ante tus pechos desnudos
y me perdí en las curvas que intentaban librar mis manos,
dejé mi conciencia atrás, olvide mi mundo,
y me entregue al vaivén cálido y suave de tu vientre.
El sudor lubricó nuestra pasión,
y sin pronunciar una palabra juraste ser mía siempre…