Hay fantasías maravillosas,
Hay fantasías que se cumplen y son espantosas,
Pero que sería de nosotros sin la ilusión,
Sin escapatoria a realidades ineludiblemente tristes.
Hay fantasías que nacen y así mismo mueren, sin vivir.
Rebotan incesantes por los rincones del alma
Pereciendo junto al vestigio agonizante y encadenado de nuestra libertad.
Hay fantasías que hieren a uno y hay fantasías que sanan al otro.
Hoy me doy cuenta que mi fantasía es una fantasía de mis fantasías,
Que nunca vivirá y que seguirá rebotando hasta el día que ya no hiera a nadie.
Especialmente a mi…