Quería sentirme feliz,
saber que te sentías orgullosa de mí.
Hoy me doy cuenta de la verdad,
una verdad que ha cambiado mi forma de verte
y también de verme.
Ahora estoy feliz de ti,
porque eres tú quien debe sentirse orgullosa de sí misma.
A mí me queda el privilegio de empeñarme
en que sigas creciendo
y alcances todos esos sueños
que sé que viven dentro de ti.
Ahora sé que soy feliz, y mucho,
porque son ustedes quienes le dan sentido a mi vida.
Tus éxitos también son mis alegrías.
Cada sonrisa tuya la celebro el doble.
Gracias por el privilegio de estar a tu lado,
de disfrutar de ti y de Mia.
Porque lo único que realmente tenemos,
lo único que de verdad nos pertenece,
es este instante.
Ecos de este Latido