Caminabas hacia mí
al ritmo del vals.
Estabas hermosa
y a unos pasos del altar.
Los votos temblaban
entre mis manos.
Faltaban centímetros
para que aquel beso
nos uniera.
Entonces un grito
plantó un abismo
entre los dos.
Yo me opongo.
Ecos de este Latido