Amo tu silencio.
Así puedo escuchar tus latidos,
puedo sentirme clandestino.
No quiero ruido,
ni un susurro.
Solo dibujar tu piel suavemente con mis dedos,
concentrarme en la atmósfera tibia de tu aliento
y escuchar cómo tu cuerpo roza mis sábanas.
No quiero palabras.
Quiero tus brazos apretándome fuerte
y fundirme en tus pechos.
Quiero tu calor envolviendo mi deseo.
Y tu mirada,
diciendo que siempre serás mía…
Ecos de este Latido